¿ES MÁS SEGURO DEJAR LA LLAVE PUESTA?

La preocupación por mantener nuestra seguridad y la de nuestra familia es algo que siempre nos ronda a todos, puesto que la seguridad es lo primero, y más si se trata de nuestro domicilio, en donde deberemos sentirnos siempre seguros, no imagino otro lugar en el que todo el mundo sienta esta seguridad y tranquilidad plena de estar a salvo. Nuestro hogar debe ser siempre lo más seguro posible, y aunque nos sintamos así, siempre nos surgen dudas como esta de la que vamos a hablaros hoy.

¿Es más seguro dejar la llave puesta? Esta es sin duda la pregunta que más nos hacemos todos últimamente, de hecho he formado parte de este debate en multitud de ocasiones con amigos y familiares, es un tema que siempre surge, y esto se debe a que, quizás por costumbre de antes, es algo que no tenemos nada claro. Antiguamente se tenía la falsa concepción de que dejando la llave puesta por dentro tu puerta sería impenetrable, bueno, tiene su lógica si no se entiende mucho del tema, ¿Cómo va a entrar alguien del exterior si tengo la llave puesta en el interior? , ¿Cómo van a entrar una llave desde el exterior, si el espacio lo ocupa mi llave puesta desde el interior de la casa?, ¿Cómo va nadie a meter ninguna herramienta por el agujero de la llave si tengo la llave puesta? Por lógica, esto es imposible, no nos entra en la cabeza, el espacio del mecanismo de la cerradura ya está ocupado por una llave en uno de sus extremos, por lo tanto, no hay espacio para ninguna otra llave, ni ningún otro objeto, y menos que consiga abrir la puerta, ya que nuestra llave puesta en la cerradura por dentro está acaparando por completo la parte de la cerradura que se tiene que activar para que el mecanismo haga su función y abra la puerta. Esta es la lógica generalizada y que todavía nos ronda la cabeza desde hace muchos años atrás. Costumbres como decía anteriormente, pensamientos y creencias que duran la tira de años, que vamos pasando de generación en generación, y que son completamente equivocadas y erróneas.

¡Cuidado! Tu puerta no está más segura si dejas la llave puesta por dentro, de hecho, si seguimos con esta práctica generalizada, estaremos consiguiendo todo lo contrario, estaremos aportando una mayor inseguridad en nuestra vivienda, y por ende, en nuestra familia y en nosotros mismos, que puede costarte muy caro.

Si tu cerradura es de doble embrague, el hecho de dejar la llave puesta por dentro no te va a suponer ninguna ventaja, como ya hemos dicho, pero tampoco ningún problema añadido, es indiferente lo que hagas con la llave si tu cerradura es de este tipo, la dejes puesta o quitada, ya que esta cerradura de doble embrague, como su propio nombre indica, cuenta con dos embragues, uno exterior y otro interior, ¿y esto que quiere decir? Pues que esta cerradura o bombín cuenta con dos espacios distintos, uno para la llave por el exterior, y otro para la llave por el interior, no comparte este espacio para introducir las llaves, por lo que qué una esté puesta o no, no influye para nada en la cerradura. Esta es una característica de la cerraduras o bombines más avanzados y modernos, también llamadas cerraduras de emergencias, por la posibilidad de abrir con tu propia llave, y tranquilamente, desde el exterior si te has dejado las llaves puestas por dentro, o al contrario.

Si tu cerradura es de embrague simple, lo cual suele ser lo más habitual porque tendemos a tardar bastantes años en cambiar la cerradura de nuestras puertas, a no ser que se hayan estropeado por algún motivo, o hayamos tenido algún problema con ellas, por lo que será el caso de la mayoría, entonces si debes tener cuidado y cambiar esta mala costumbre o creencia de dejar la llave puesta por mayor seguridad, ya que ya nos ha quedado claro que lo que conseguimos con esto es lo contrario, inseguridad mayor, ya que la llave puede ser manipulada por un ladrón experto desde el exterior, y conseguir girarla.

Consejos para dar más seguridad a nuestras viviendas. Más allá de dejar la llave puesta o quitada, ya que es cierto que puede ser inconveniente para algunas situaciones, pero ventajas para otras, debemos cuidar otros puntos necesarios, como contar con una cerradura de seguridad en condiciones, aunque tengamos q desembolsar un dinero, y utilizar siempre pestillos de seguridad, que no permitan acceder a la vivienda tan fácilmente si se consigue forzar nuestra cerradura. Para conseguir la mayor seguridad posible cuenta siempre con el asesoramiento de un cerrajero profesional, no habrá nada que te dé más seguridad que sus consejos de experto en este tema.

¿CÓMO SE PUEDE ABRIR UNA PUERTA SI HAY UNA LLAVE DENTRO?

Sabemos que un problema con tu cerradura no es cosa de broma, y puede arruinarte el día completamente, y si además te ocurre en el momento más inoportuno económicamente hablando, más todavía, y ya conocemos todos la Ley de Murphy, ninguno de nosotros estamos a salvo de ella, por ello vamos a contarte como se puede abrir una puerta si hay una llave dentro de la cerradura. ¡Por intentarlo que no quede!

Comprobar si tu cerradura tiene función de emergencia o cilindros friccionados. Si es así, estás salvado. Este tipo de cerraduras cuentan con un sistema de emergencia para estas ocasiones, es decir, el cilindro tiene espacio suficiente para que la cerradura funcione con dos llaves metidas a la vez, una por un lado de la cerradura, y otra por el otro, por lo que no tendrías ningún problema en abrir aunque la llave esté puesta por dentro. Si no nos hemos ocupado nosotros de elegir las cerraduras de casa, es muy probable que no sepamos si nuestra cerradura cuenta o no con este sistema de emergencia, por lo que solo tienes que probar y salir de dudas.

Si no has tenido suerte, vamos a probar con alguna de las opciones para abrir una puerta con la llave dentro. Si la llave no estuviese echada, es decir, que no tuviese ninguna vuelta dada, solamente puesta en la cerradura y recta, lo que vamos a intentar es empujarla desde el otro lado de la cerradura. Para ello hazte con algo fino y consistente que entre perfectamente por la rendija de la llave, como un alambre por ejemplo. Introdúcelo por el agujero e intenta tocar la llave desde ahí y empujarla, ni siquiera hará falta que saques la llave del todo, con que la muevas unos milímetros tendrás juego suficiente para abrir desde fuera.

Si la llave estuviese echada, en este caso se complica la cosa, pero nada es imposible, así que vamos a intentarlo. Lo que te propongo es que intentes abrirla con el método de la tarjeta de crédito, sí, ya lo sé, suena a película e imposible de conseguir, pero no es así, es cierto que se necesita algo de práctica, y también que la cerradura no sea de seguridad, pero funcionar, funciona, con paciencia y varios intentos. Lo primero es recomendar que no se utilice una tarjeta de crédito, aunque todos llamemos así a este método, ya que ten por seguro que la vas a dañar y quedará totalmente inservible. Seguro que tienes en tu cartera alguna tarjeta que no utilices mucho o que te de igual romperla, alguna de alguna de tus tiendas favoritas o de socio de algún sitio, ya te harán una nueva después, por eso no hay problema. Si no cuentas con ninguna tarjeta en ese momento, puedes fabricártela tú mismo, en realidad lo único que necesitas es un plástico muy plano, que sea resistente pero con algo de flexibilidad. Puedes hacértela con una botella de plástico de refresco, por ejemplo, solo tienes que acercarte a la tienda más cercana, que seguro que tienes una, estés donde estés, y comprar una botella de las de litro. Ahora lo que necesitas es algo que corte, un cúter, unas tijeras,…pídeselas a la de la tienda si es necesario (también es bueno contar con la ayuda de los vecinos, que para algo están). Córtale a la botella tanto la parte de la boquilla, como la parte del culo, y a continuación corta el plástico por la mitad para conseguir que sea una tira larga, e intenta moldearla un poco para que no esté tan curva, ya que, por inercia, el plástico tenderá a volver a su forma original de botella. Una vez que tenemos el plástico que necesitábamos, vamos a pasar a la acción. Introduce el plástico por la rendija que queda entre el marco de la puerta y la puerta propiamente dicha, justo por encima del resbalón de la cerradura, la pieza que hace que la puerta se mantenga cerrada. Lo que tenemos que conseguir es interponer el plástico entre el resbalón, o pestillo, y el agujero del marco de la puerta en el que encaja, para así poder abrir nuestra puerta. Inserta el plástico poco a poco, de forma que quede un poco inclinado, perpendicular a la puerta, y ve bajándolo hacia el resbalón, si vamos moviendo un poco la puerta adelante y atrás, ayudándonos para ello de la manilla o pomo, conseguiremos que la puerta vibre y nos ayude a introducir el plástico por el resbalón, en teoría, en una de estas, la puerta se abrirá. Es cuestión de probar, e intentarlo una y otra vez. Si hay mucha gente que lo consigue ¿Por qué nosotros no?, es cuestión de insistir.

Siempre te queda la opción de llamar a un cerrajero, tendrás que pagar los servicios, eso seguro, pero siempre será más cómodo, rápido, y sin daño de ningún tipo en tu cerradura o puerta.